Acercando la conducción adaptada a todas las personas

miércoles, 22 de febrero de 2017

Interior de coche adaptado.
La empresa consiguió homologar el sistema de conducción por joystick.

Irrintzi es pionera en soluciones adaptadas para discapacidades severas.

 

La autoescuela Irrintzi, ubicada en Basauri, es una empresa familiar que cuenta con más de tres décadas de experiencia en la formación a personas con discapacidad física. En 2008 consiguió un gran hito, no solo para la empresa, también para las personas con discapacidades severas: poner en circulación el primer coche a nivel estatal adaptado mediante joystick. “Teníamos a alumnos con discapacidades severas a quienes no les servían las adaptaciones que había en el mercado”, explica Iratxe Andrés, responsable comercial de Irrintzi, “vimos que en Alemania existía el sistema de conducción con joystick y ahí empezó nuestra lucha para la homologación del vehículo en España”.

 

El proceso no fue fácil, pero tras más de un año de trabajo consiguieron no solo la homologación del coche por parte del Ministerio de Industria, también la adaptación de los permisos de conducir. Sin embargo, se encontraron con que a nivel estatal no existía ningún taller que ofreciera este tipo de servicios, así que se lanzaron a crear uno. “Nos trajimos la distribución alemana y a partir de ahí montamos nuestro propio taller en 2014”.

 

Entre ambas empresas, la autoescuela y el taller de soluciones adaptadas Irrintzi, ofrecen un servicio integral para personas con discapacidades severas, permitiendo así que personas con distrofias musculares, tetraplejias o parálisis cerebral puedan moverse de manera autónoma con su propio vehículo. De esta forma, se han convertido en el único servicio a nivel estatal que ofrece adaptaciones para personas con discapacidad física de forma totalmente personalizada. “Es un traje a medida, proporcionamos todas las adaptaciones para que la persona pueda subirse al vehículo y conducir”, explica Iratxe Andrés, “tenemos muchos distribuidores para poder acceder a los accesorios que necesita cada usuario, porque estamos hablando de que por un centímetro de diferencia una persona puede conducir o no”.

 

Este servicio les ha hecho recibir clientes de todo el Estado y en 2016 llegaron a los 90 vehículos adaptados. Aún así, su labor sigue siendo una lucha continua, “son procesos muy laboriosos, tanto en la adaptación como en los permisos, porque cada día peleamos por conseguir homologaciones de vehículos que ya están circulando en Alemania”, explica Iratxe, “pero también te genera mucha satisfacción al ver lo importante que es para los usuarios acceder a esa libertad”.

 

Irrintzi Soluciones Adaptadas ha obtenido el Premio ON Bizkaia 2017 al mejor proyecto de emprendimiento e innovación social.

 

Irrintzi Soluciones Adaptadas



 

Artículos relacionados
También te puede interesar